Decidí preparar este post porque he escuchado los maravillosos beneficios que puede traer la meditación a las personas que la practican con regularidad. Beneficios como reducir la presión arterial, disminuir la ansiedad, combatir la depresión, reducir el insomnio, ayudar con ciertos desordenes psicológicos y ¡hasta reducir el dolor! Estos llamativos beneficios han despertado mi curiosidad por conocer más sobre la meditación. He encontrado información súper interesante que desconocía y la quiero compartir contigo porque pienso que puede ser de gran utilidad tanto para ti como para mí.
Practiqué Tai Chi por un año, asistía 3 veces a la semana a un centro de artes marciales. Recuerdo que cada momento libre que tenía lo usaba para practicar y lo disfrutaba muchísimo. Con el Tai Chi notaba que estaba totalmente en el momento presente y trabajaba con la respiración en cada uno de los movimientos. Al cabo de varios meses de hacer Tai Chi yo había cambiado.En esa etapa de mi vida estaba siempre a la defensiva, actuaba de manera impulsiva. Con los meses de práctica me di cuenta que reaccionaba de manera diferente. Notaba que entre el suceso y mi reacción había un espacio valioso donde yo entraba en acción, para elegir mi respuesta, sencillamente no me afectaban las cosas de la misma manera que antes. Pienso que el Tai Chi me ayudó.
El Tai Chi al igual que la meditación trabaja de manera holística mente-cuerpo teniendo como alguno de sus beneficios Calmar la mente y reducir el estrés. El estrés puede ser el causante de muchas enfermedades.
Sé que incorporar en nuestra rutina diaria la meditación puede sonar abrumador. Pero si nos damos la oportunidad de practicarlos y de experimentar los beneficios de la meditación vamos a desear continuar haciéndolo. Recordemos que si estamos bien con nosotros mismos podemos estar bien con los demás y dar lo mejor de nosotros mismos.
Eckhart Tolle en su libro ElPoder del ahora, nos da una forma diaria en la que podemos meditar y estar totalmente presentes. Él nos dice lo siguiente: “Solo vuélvete intensamente consciente del momento presente. Esto es algo profundamente satisfactorio. De esta manera, se aleja la conciencia de la actividad mental y se crea una brecha de no-mente en la que se está muy alerta y consciente pero no se está pensando. Esta es la esencia de la meditación. En tu vida cotidiana, puedes practicar esto tomando cualquier actividad de rutina que normalmente es sólo un medio para un fin y darle su máxima atención, para que se convierta en un fin en sí mismo. Por ejemplo, cada vez que sube y baja las escaleras de su casa o lugar de trabajo, preste mucha atención a cada paso, cada movimiento, incluso su respiración. Estar totalmente presente. Cuando se lava las manos, preste atención a todas las percepciones sensoriales asociadas con la actividad: el sonido y la sensación del agua, el movimiento de las manos, el olor del jabón, etc. Cuando entras en tu carro, después de cerrar la puerta, haz una pausa de unos segundos y observa el flujo de tu aliento. Tome conciencia de un silencioso pero poderoso sentido de la presencia. Hay un cierto criterio por el cual puedes medir tu éxito en esta práctica: el grado de paz que sientes dentro de ti.”
Referencias:
Me interesa mucho el tema; siento la diferencia en mi carácter luego de leerlo. Mucho éxito.